La auditoría acredita la «nefasta» gestión del gobierno del PP en Padrón
28.07.2010 Los resultados de la auditoría realizada por la Universidade de Santiago sobre los últimos años del gobierno del Partido Popular en el Concello de Padrón, en el período del 2004 al 2007, ratifican lo que PSOE y CIPa vienen repitiendo en lo que va de legislatura: que la gestión económica en la etapa del PP fue «nefasta» y que, cuando llegaron al Ayuntamiento en junio del 2007, este estaba prácticamente en «bancarrota», con un remanente de tesorería negativo de 1.294.711,08 euros.
Así lo aseguraron ayer el alcalde Camilo Forján, el teniente de alcalde Eloy Rodríguez y el concejal de Personal José Bentrón, que hicieron público el contenido de la auditoría, entregada al Concello en marzo. La revisión de las cuentas municipales ratifica incluso lo que los grupos del actual gobierno de Padrón ya denunciaban desde la oposición, como el elevado gasto en personal que, a este paso, va camino de absorber el 50% del presupuesto anual del Ayuntamiento.
A este respecto, revela también que la contratación de personal se hizo con «falta de criterio e rigor», en palabras del alcalde padronés, Camilo Forján, en alusión a que no se tuvo en cuenta las «necesidades reales» que tenía la Administración local. Los tres políticos incidieron en que la contratación «con falta de garantías» del personal del Concello, que a día de hoy supera el centenar, trajo como consecuencia una «administración descompensada, que carece de postos resolutivos» lo que, añadieron, «maniata a acción de gobierno», aseguró Eloy Rodríguez. En este punto se hace necesario, añadió José Bentrón, elaborar cuanto antes una RPT (Relación de Puestos de Trabajo), sin duda una de las «asignaturas pendientes» del gobierno de PSOE y CIPa, si renuevan mandato. José Bentrón también quiso precisar que la RPT podría estar hecha si la partida económica destinada para ello no se hubiera invertido en la elaboración de la auditoría.
Esta también se refiere a la subvenciones que da el Ayuntamiento, cuyo número deberá reducir según la auditoría y, sobre todo, concederlas en base a un proceso de «concurrencia competitiva», algo en lo que ya trabaja el gobierno para que no haya «axudas non xustificadas», como sucedió en la etapa anterior, dijo.
En cuanto a la situación económica del Ayuntamiento tras la salida del PP, la coalición de PSOE y CIPa se encontró con que el anterior gobierno no tenía «disciplina presupuestaria», con lo que gastaba más de lo que ingresaba y tardaba hasta un año en pagar a los proveedores. A algunos, incluso, no le reconocía la deuda contraída, según la información hecha pública y facilitada también a la oposición.





